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coches de segunda mano

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Organismos Modificados Genéticamente.

Pensamos que es importante incidir en las empresas que usan estos productos en la composición de alimentos (infantiles, genéricos o para piensos). Creemos que es una buena practica si te despistas y los adquieres en las tiendas o almacenes, saber que dicen en la empresa de si usan o no O.M.G..
Por ley, en todos los envases ha de constar en una esquina del envoltorio, el texto: "Servicio de Atención al Consumidor", al que le sigue un teléfono (que acostumbra a ser un 900, gratuito). Sabemos por experiencia que normalmente te tratan con bastante respeto y no se cortan en enviarte una carta con la respuesta a la consulta telefónica si así se les demanda.
Como sabéis, el gran problema es que las multinacionales "alimentarias" están invirtiendo cantidades enormes de dinero en investigaciones en este sentido y nunca han invertido ni un céntimo en averiguar las posibles causas del consumo de estas sustancias modificadas en sus genes, sabiendo que están "inyectando" genes de productos muy peligrosos como el Glifosato, componente principal del herbicida Raundup.
El producto que mas utilizan en la manipulación genética y que se encuentra en los alimentos y en los demás productos de consumo es la Lecitina de soja (y otros derivados de la soja), que es el mas usado como emulgente, en menor medida el maiz en forma de almidón; a veces camuflados con un numero de identificación E-.

Alimentos que contienen O.M.G.:

© Todos los productos de la marca Nestlé, como Nesquik, chocolates, chocolatinas, bombones,
    flanes, Helados Camy, Alimentos Infantiles, Nescafé, Cereales (Chambourcy es de Nestle)...

 

© Productos de la marca LU, como galletas Príncipe o LU.



© Productos Danone: Alimentos infantiles, yogures...



© Alimentos infantiles Bledina.



© Mayonesa Helmans, galletas McVities, Helados de chocolate Haagen Dazs, Smacks de Kelloggs.



© De la marca Nabisco: 

    Galletas Artiach (Artinata, Artiturrón, Artichoco, Artiavellana, Articoco, Artilimón...).

    Digesta (Digesta    chocolate), Galletas Oreo. Preparados: Royal para natillas, cuajada y para arroz c/ leche.


                               
® Preparados de Laboratorios ABBOTT:

   -ENSURE    

                                                                                                                        

® Papilla infantil de Laboratorios ABBOTT:

   PULEVA (Cereales Instantánea, Frutas instantánea, Multifrutas Instantánea, 7 Cereales).

   Papilla Similac:

   (Cereales Instantánea, Multifrutas Instantánea, 7 Cereales Instantánea).

 

® Preparado Infantil de ALTER FARMACIA, S.A. : 

    NUTRIBEN (Biberón, Para dietas sin gluten). 

                                                                                           

® Alimentos para mascotas:

    FRISKIES.  

                                                                                                                             

   (hemos actualizado sobre el original escrito de cabecera, y continua)                     


Transgénicos = Experimento genético

 

 

por l'ortiga

 

Transgénicos: La invasión silenciosa
Los TRANSGÉNICOS constituyen un serio riesgo para la salud humana.
Infórmate sobre que son los transgénicos, quizás los consumes día tras día sin saberlo.

La soja y el maíz transgénicos tienen en su estructura genética los genes de especies de diversas bacterias...NO COMAS ESAS PORQUERÍAS!
INFÓRMATE!!!!

 

transgénicos = experimento genético

Los transgénicos destruyen el medio ambiente http://www.antitransgenicos.8k.com/sojatransgenica.htm

¡Acción! Bush quiere obligarte a comer alimentos transgénicos utilizando a la Organización Mundial del Comercio. Envía hoy tu rechazo: Bite-back.org http://www.bite-back.org/esp/index.php

Como consumidores que somos tenemos el derecho a elegir libremente lo que queremos comer...
Pero sucede que ese derecho es vulnerado diariamente por las empresas alimenticias, ya
que las etiquetas de los alimentos que compramos no nos informan varias cosas, una de ellas fundamental para garantizar nuestra salud: si tienen transgénicos o no.

No te quedes quieto ante esta situación!

COMUNÍCATE CON ESAS EMPRESAS YA SEA POR E-MAIL, TELEFONICAMENTE O POR CARTA PARA PEDIRLES QUE NO UTILICEN TRANSGÉNICOS PARA LA ELABORACIÓN DE SUS PRODUCTOS, DE OTRA FORMA DEJARÁS DE COMPRARLOS.

¡CONSUMAMOS ALIMENTOS ORGÁNICOS Y NATURALES!!!!!!!!!!!

Informate:

Transgénicos: artículos varios
http://www.uva.org.ar/artic.html

Los transgénicos: ¿Milagro o amenaza alimentaria?
http://www.cdc.org.sv/seguridad_alimentaria.asp

Alimentos transgénicos: investigación http://launion.com.ar/230825/230825anima00a.htm

Biodiversidad en América Latina http://www.biodiversidadla.org

 

Mira también:
http://www.antitransgenicos.8k.com
http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=111878


Cultivos transgénicos en España: una amenaza grave

 

TRANSGÉNICOS 22/03/2005

 

España ha sido el país pionero en la siembra de variedades transgénicas en la Unión Europea, incorporando a la lista nacional de variedades vegetales dos variedades de maíz insecticida Bt en 1998, cinco variedades en 2003 y otras siete en 2004.

La superficie sembrada de maíz transgénico pasó de 25.000 hectáreas en 2002 a 32.000 hectáreas en 2003, aumentando a 58.000 hectáreas en 2004, según los datos de ISAA [1].

En 2003 esta superficie apenas representaba el 7% del total nacional, distribuyéndose de la siguiente forma: Cataluña 13%, Aragón 11%, Castilla la Mancha 9%, Madrid 9%, Navarra 4%, Andalucía 3% y Extremadura 2%.

La mayor parte de la superficie de maíz Bt sembrada en España corresponde, según el Ministerio de Agricultura, a las variedades portadores del evento Bt 176, retiradas del mercado en EE UU por sus riesgos de aparición de resistencia en las plagas y por el riesgo de que su elevada toxicidad afecte a especies de insectos protegidas o beneficiosas, y que la Agencia de Seguridad Alimentaria española recomendó retirar en 2004 por sus riesgos sanitarios.

VARIEDADES CULTIVADAS

Todas las variedades autorizadas en España son variedades insecticidas (Bt 176 y Mon 810), que producen una toxina fabricada en la naturaleza por una bacteria del suelo, el Bacillus thuringiensis. En el caso de las variedades Bt 176, las células del maíz llevan incorporado un gen “marcador” de resistencia a la ampicilina.

La incorporación del gen Bt se supone que debe defender al cultivo controlar el “taladro”, un insecto que puede convertirse en plaga en las zonas donde el monocultivo de maíz está más extendido, especialmente en años de calor. Sin embargo esta “defensa” no está garantizada, ni estaría justificada en gran parte del territorio, donde el taladro no provoca grandes daños.

APARICION DE RESISTENCIA EN LAS PLAGAS

Uno de los grandes problemas de los cultivos Bt es la previsible evolución de resistencia a la toxina por parte de las plagas, sobre todo si la superficie cultivada es muy extensa y uniforme. Por otra parte, en 2001 la Agencia de Medio Ambiente de Estados Unidos (Environmental Protection Agency) no renovó la autorización para las variedades Bt 176, comprometiéndose la empresa que comercializa las semillas en EE UU a retirarlas del mercado. La no renovación de la autorización se debió a que se había comprobado que en las variedades Bt 176 el riesgo de generación de resistencia al insecticida era más grave que en otras variedades, no estando protegido el cultivo frente a la segunda generación de insectos plaga.

En un estudio sobre control de taladro con maíz MG llevado a cabo por el ITG-A en Navarra durante 1998, 1999 y 2000, se llega a la alarmante conclusión de que en España están apareciendo ya resistencias en el taladro [2]. La aparición de resistencia al Bt no sólo inutilizaría un valioso plaguicida utilizado en agricultura biológica, ocasionando gravísimos perjuicios a los agricultores ecológicos, sino que pudiera tener unas repercusiones difíciles de prever -y potencialmente graves- en los ecosistemas, ya que desconocemos el papel jugado por el Bacillus thuringiensis en los ciclos y equilibrios biológicos de la naturaleza.

RIESGOS GRAVES PARA LA SALUD HUMANA

Las variedades de maíz Bt 176 fueron prohibidas desde el primer momento en varios países de Europa (Austria, Italia, Luxemburgo) por los riesgos para la salud humana derivados de la presencia de un gen marcador de resistencia a la ampicilina, que pudiera agravar el ya preocupante problema de aumento de las enfermedades resistentes a los antibióticos.

El 16 de abril 2004 la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria recomendaba la retirada del mercado de estas variedades, publicándose a los pocos días en España una decisión de la Agencia de Seguridad Alimentaria Española en el mismo sentido, que obligaría a revocar su autorización en España a partir de diciembre 2004. Este revocación, sin embargo, no parece haberse llevado a cabo.

Los riesgos de alergias o de otros problemas para la salud asociados a las variedades insecticidas Bt no se habían estudiado adecuadamente antes de su autorización, ni se ha hecho un seguimiento riguroso posterior de sus efectos, por lo cual su cultivo supone someter a la población (y al ganado que lo consume) a un peligroso (e involuntario) experimento a gran escala. Según un informe del Norwegian Institute for Gene Ecology en Filipinas los problemas de alergias aparecidos en los últimos años en zonas de cultivos Bt pueden estar relacionados con el maíz transgénico [3].

LAS VARIEDADES BT AFECTAN A INSECTOS BENEFICIOSOS

Los riesgos ecológicos del cultivo a gran escala de variedades Bt tampoco han sido evaluados suficientemente. La toxina natural del Bacillus thuringiensis afecta únicamente a determinados insectos plaga, pero no es dañina para otras poblaciones de insectos beneficiosos. Sin embargo, se ha constatado que las toxinas del maíz Bt ocasionan una mortandad apreciable en especies del género Collembola, importantes para la descomposición de la materia orgánica en los suelos [4]. Posiblemente esto se deba a que la toxina Bt del maíz transgénico no tiene las mismas propiedades que la proteína en su forma natural. La proteína insecticida producida por la bacteria B. Thuringiensis se activa por la acción de una enzima presente en el estómago de ciertas larvas, por lo que es específica, mientras que la producida por las plantas Bt es la forma activa de esta toxina y puede afectar a otras especies además de las consideradas plaga [5].

En 1999 investigadores de la Universidad de Cornell descubrieron que el polen del maíz Bt podía afectar a las larvas de la mariposa monarca (Danaus plexippus), especie protegida amenazada, ocasionando una notable mortalidad en las larvas alimentadas en el laboratorio con hojas espolvoreadas con polen procedente de maíz Bt [6]. Una de las conclusiones de este trabajo fue la necesidad de estudios más amplios, poniendo de manifiesto la temeraria ausencia de información sobre el impacto ambiental del cultivo de estas variedades. Posteriormente, un trabajo publicado en 2001 demostraba que algunas de las variedades Bt, concretamente las variedades Bt 176 cultivadas en España, tenían una toxicidad muy elevada, afectando a especies de insectos protegidas o beneficiosas [7].

La toxina Bt puede afectar también a predadores de las plagas. Un equipo del Swiss Federal Research Station for Agroecology and Agriculture, detectó que en determinadas especies enemigas de las plagas, como el crisopo (Chrysoperla carnea), la mortalidad aumentaba notablemente y su desarrollo se retrasaba cuando se alimentaban de gusanos del barrenador del maíz criados en plantas Bt [8]. Este efecto no había sido detectado en los experimentos realizados por Novartis (ahora Syngenta), al parecer por haberse realizado con larvas de crisopo alimentadas con huevos de insecto espolvoreados con Bt, sin tener en cuenta que las larvas no ingieren los huevos sino que succionan su contenido, no siendo por tanto afectadas por la toxina [9]. Una reducción de las poblaciones de enemigos naturales del taladro resultaría en mayores problemas de control de plagas, y en desequilibrios ecológicos difíciles de prever.

LAS TOXINAS Bt ACTIVAS SE ACUMULAN Y PERSISTEN EN LOS SUELOS

La producción de toxinas en los cultivos Bt es continua (a lo largo de todo el ciclo), y el insecticida se produce en todas las partes de la planta. Diversos trabajos de investigación han alertado sobre los riesgos de la posible acumulación de toxinas insecticidas en el entorno, y en particular en los suelos de los cultivos Bt al incorporarse la materia vegetal al suelo tras la cosecha y persistir en determinados suelos. A diferencia de los preparados insecticidas orgánicos basados en el Bacillus thuringiensis, que se descomponen con los rayos ultravioletas al ser expuestos a la luz, la toxina procedente de los cultivos transgénicos puede acumularse en los suelos, pudiendo permanecer las proteínas insecticidas en estado activo adheridas a partículas del suelo durante periodos relativamente prolongados , [10] [11].

Se ha podido verificar, además, que el maíz Bt libera toxina insecticida a través de las raíces, permaneciendo las toxinas en estado activo adheridas a partículas de los suelos y afectando a larvas de insectos [12].

Se desconoce cómo puede repercutir esta liberación y acumulación de toxinas insecticidas a la comunidad de organismos vivos presente en los suelos, a su biodiversidad y a sus funciones ecológicas. Sin embargo el volumen de insecticida Bt que penetraría en los suelos en un cultivo transgénico excedería con mucho el existente en la naturaleza (incluso suponiendo el uso puntual de preparaciones Bt para control orgánico de plagas).

La ecología de la comunidad biótica de los suelos y sus interacciones con las plantas es todavía poco conocidas. Apenas conocemos las funciones de muchos de los microorganismos que habitan el sustrato superior de nuestros suelos, pero es sabida la importancia de una presencia equilibrada de poblaciones de determinadas bacterias, hongos, nematodos... para mantener y mejorar la fertilidad de los suelos y la salud y el rendimiento de los cultivos. Esta comunidad viva tiene mayor importancia, si cabe, en climas áridos y en regiones con suelos pobres y de gran fragilidad, como es la mayoría del territorio español. Se desconoce, además, el papel del B. Thuringiensis en los suelos. Los efectos de la acumulación de la toxina Bt, y la posible evolución de resistencias a este insecticida en organismos del suelo pudiera dar lugar a desequilibrios ecológicos importantes, que afectarían gravemente a la fertilidad de los suelos.

 

[1] ISAAA. “España aumenta la siembra de maíz biotecnológico en un 80%”. Nota de prensa ISAAA.

[2] Citado en “Al Grano: impacto del maíz transgénico en España”. Informe de Amigos de la Tierra y Greenpeace. Agosto 2003.

[3] “Maize allergy raises hackle”. New Scientist. Issue 2437. 6 March 2004.

[4] Environmental Protection Agency MRID No. 434635-01. Citado en el informe de Greenpeace “Novartis’ Genetically Engineered Maize. A major threat to the environment and human and animal health”. Greenpeace International, February 1998.

[5] B. Tappeser. “The differences between conventional Bacillus thuringiensis strains and transgenic insect resistant plants”. Informe para el Open-ended Working Group on Biosafety, Okt. 13-17, 1997. Montreal, Canadá.

[6] J. Losey, L.S. Raynor, y M.E. Carter. “Transgenic Pollen harms Monarch Larvae”. Nature, 339, 214 (1999).

[7] A.R.Zangeri, D. McKenna, C.L.Wraight, M. Carroll, P.Ficarello, R. Warner y M.R. Berenbaum, “Effects of exposure to event 176 Bacillus thuringiensis corn pollen on monarch and black swallowtail caterpillars under field conditions”. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, October 9, 2001, Vol. 98, nº 21.

[8] Angelika Hilbeck et al. “Effects of transgenic Bacillus thuringiensis corn-fed prey on mortality and development time of immature Chrysoperla carnea (Neuropetera: Chrysopidae)”. Environmental Entomology 27: 480-87, 1998.

Angelika Hilbeck et al. “Effects of transgenic Bacillus thuringiensis Cry 1Ab Toxin to the Predator Chrysoperla carnea (Neuroptera: Chrysopidae). Environmental Etimology 27: 1255-1263.

[9] F. Koechlin, Informe sobre reunión internacional de entomología en Basel, en Marzo de 1999. No Patents on Life Mail Out 65

[10] H. Tapp y G. Stotzky. “Insecticidal Activity of the Toxins from Bacillus thuringiensis subspecies kurstaki and tenebrionsis adsorbed and Bound on Pure and Soil Clays”. Applied Environmental Microbiology. Mayo 1995. Pgs. 1786-1790.

[11] C. Crecchio y G. Stotzky. “Insecticidal Activity and Biodegradation of the Toxin from Bacillus thuringiensis subs. Kurstaki Bound to Humic Acids from Soil”. Soil Biology and Biochemistry. Vol. 30. No 4, pgs. 463-470, 1998.

[12] D. Saxena, S. Flores, G. Stotzky, “Insecticidal toxin in root exudates from Bt corn”. Nature, Vol 402, December 1999.

 

Reproducido por Ecologistas en Acción


 
Un estudio revela que la fauna silvestre está amenazada por los transgénicos

El empleo de semillas transgénicas en la agricultura supone una amenaza para la fauna silvestre, según un estudiobritánico que ha durado tres años y que se publicó ayer. El estudio, cuarto de una serie, indica que las cosechas transgénicas han causado daños importantes a las flores, las mariposas, las abejas y quizás también a ciertas aves canoras.

Los herbicidas ultrapotentes que esas semillas manipuladas son capaces de tolerar acelerarían la degradación del medio rural británico, ya fuertemente afectado por la agricultura intensiva. David Gibbons, de la Sociedad Real para la Protección de la Aves, declaró al diario
The Independent que los herbicidas para proteger las cosechas de colza eliminan una serie de flores silvestres que constituyen una dieta importante de ciertos pájaros.

Los científicos que participaron en el estudio contaron menos abejas y mariposas en los campos cultivados con semillas de colza transgénica que en los cultivos normales.

 

Agencias, 22.03.05


Un estudio secreto sobre los alimentos modificados genéticamente revela riesgos para la salud
Revela investigación secreta por Monsanto, el gigante de la alimentación genéticamente modificados.
Geoffrey Lean (The Independent) [01.08.2005 20:34]


Unas ratas alimentadas con una dieta rica en maíz genéticamente modificado desarrollaron anormalidades en órganos internos y cambios en la sangre, lo que aumenta el temor de que la salud humana pueda verse afectada al comer alimentos GM (genéticamente modificados).


El dominical de The Independent puede hoy revelar detalles de la investigación secreta llevada a cabo por Monsanto, el gigante de la alimentación GM, que revela que las ratas alimentadas con maíz modificado tenían riñones más pequeños y experimentaban variaciones en la composición de su sangre.

Según el informe confidencial de 1.139 páginas, estos problemas sanitarios no se daban en otro lote de roedores alimentados con comida no modificada que también formaba parte parte del proyecto de investigación.

Las revelaciones aparecen cuando los países europeos, incluida Gran Bretaña, se preparan para votar si el maíz GM debería venderse al público. La semana pasada, un voto de la Unión Europea impidió la obtención del acuerdo sobre si la producción se vendería en este país, después de que Gran Bretaña y otros nuevo países votaran a favor.

Sin embargo, la revelación de los efectos sobre la salud de las ratas de Monsanto ha intensificado el escándalo sobre la cuestión de si es seguro comer maíz sin seguir investigando. Algunos médicos decían que los cambios en la sangre de los roedores podrían indicar que su sistema inmunológico había sido dañado o que se había producido un desorden, como por ejemplo un tumor, y que el sistema se movilizaba para combatirlo.

El Dr. Vyvyan Howard, profesor de anatomía humana y biología celular de la Universidad de Liverpool, pidió la publicación del estudio completo, alegando que el resumen ofrecía "razones importantes como para preocuparse".

El Dr. Michael Antoniu, experto en genética molecular de la Escuela de Medicina del Hospital Guy, describió los hallazgos como "muy preocupantes desde el punto de vista médico ", y añadió que: "Me ha sorprendido la cantidad de diferencias significativas que se encontraron [en el experimento con las ratas]."

Aunque Monsanto descartó anoche que las anormalidades en las ratas fueran significativas y afirmó que eran algo fortuito que reflejaba las variaciones normales entre ratas, una fuente de alto rango del gobierno británico dijo que los ministros estaban tan preocupados por los descubrimientos que habían pedido más información.

Los expertos en medio ambiente opinarán que este descubrimiento justifica la investigación británica de hace siete años, que sugería que la salud de las ratas que comieron patatas GM se vio deteriorada. Esa investigación, que fue rotundamente denunciada por los ministros y el sistema científico británico, fue detenida y al Dr. Arpad Pusztai, el científico que estaba detrás del controvertido descubrimiento, se le forzó a retirarse entre un enorme escándalo de reivindicaciones.

El Dr. Pusztai informó de una "enorme lista de diferencias significativas " entre las ratas alimentadas con maíz GM y maíz convencional, y dijo que los resultados indicaban que sin duda comer mucha cantidad de alimentos GM puede dañar la salud. El nuevo estudio se centra en un maíz, llamado MON 863, que Monsanto modificó para protegerlo del gusano de la raíz del maíz, que la compañía describe como “una de las plagas más perniciosas que afectan a las cosechas de maíz en todo el mundo”.

No obstante, ahora cualquier decisión que permitiese la comercialización del maíz en el Reino Unido causaría una gran alarma. Los detalles de la investigación de las ratas en su totalidad se incluyen en el informe principal que Monsanto se niega a publicar, alegando que "contiene información confidencial de la empresa que la competencia podría utilizar comercialmente".

Un portavoz de Monsanto dijo ayer: "Si cualquiera de esos críticos anti-biotecnología tan conocidos tiene dudas sobre la credibilidad de estos estudios, debería haberlas planteado a las autoridades reguladoras. Después de todo, el MON 863 no es nuevo, se ha probado que es tan seguro como el maíz convencional por otras nueve autoridades mundiales desde 2003".

http://www.zmag.org/Spanish/0705lean.htm


Denuncia de cultivos ilegales de maíz transgénico en Lleida
Organizaciones agrarias y ecologistas denuncian que la Generalitat permite el cultivo de maíces transgénicos ilegales
 

La Assemblea Pagesa de Catalunya presenta una denuncia por plantaciones de maíces transgénicos no autorizados en Lleida.

La Assemblea Pagesa de Catalunya ha presentado una denuncia contra la empresa PIONEER por la utilización de un maíz transgénico no autorizado en un campo de esta empresa situado en la Sentiu de Sió (Lleida). La denuncia se ha presentado en el Juzgado de Balaguer después de que la organización agraria descubriera en el transcurso de una investigación conjunta con Greenpeace y la Plataforma Transgènics Fora! que en este campo se han sembrado diversas variedades de maíz modificado genéticamente (MG) no autorizadas. Las variedades son la PR34N44 y otra en cuyo cartel reza “experimental”, pero que nadie define exactamente. Ambas se cosecharán próximamente en una demostración pública. Estas variedades no estaban incluidas en el registro cuando fueron sembradas, por lo que su cultivo constituye un claro delito contra la salud pública y el medio ambiente.

Este campo de la Sentiu de Sió es uno entre los centenares de campos de demostración que usan las multinacionales de semillas para introducir, ilegalmente, nuevas variedades transgénicas y comercializarlas como si estuvieran autorizadas. La Assemblea Pagesa ha denunciado ya otro campo similar en la población de Algerri (Lleida) y la respuesta del Departamento de Agricultura de la Generalitat ha sido siempre la del silencio administrativo.

La existencia de estos campos de demostración con variedades ilegales es una muestra más de que en España se cultivan variedades transgénicas que en otros países están prohibidas. Es el caso del maíz Bt-176. Greenpeace, junto a otros grupos ambientalistas de ámbito nacional, ya denunció a principios de la siembra de este año que, una vez más, se iban a sembrar miles de hectáreas de maíz Bt 176 en el Estado español, sobre todo en Catalunya y Aragón. Este tipo de maíz transgénico podría provocar resistencias a determinados antibióticos de uso común en medicina, por lo que ya hace cinco años que está prohibido en Estados Unidos.

En abril de 2004, la Agencia Española de Seguridad Alimentária (AESA) publicó una nota de prensa anunciando que a partir del 1 de enero de 2005, la siembra de maíz con el evento Bt176 quedaría prohibida en territorio español. Un año y medio más tarde, el 28 de julio de 2005, el Ministerio de Agricultura ha publicado una orden ministerial en la que dictamina que todas las variedades que contengan el evento Bt-176 quedan excluidas del catálogo. Sin embargo, las hectáreas de este maíz que ya han sido sembradas no se han eliminado ni tampoco se ha definido ningún procedimiento para evitar su comercialización.

Assemblea Pagesa de Catalunya, Greenpeace y la Plataforma Transgènics Fora! han podido constatar que se han sembrado miles de hectáreas con maíz Bt-176 en el territorio español y exigen que el gobierno haga públicas qué medidas piensa tomar para impedir que la producción de las diferentes variedades Bt 176 (cuyo cultivo ha permitido en contra de todas las recomendaciones científicas y legales) entre en la cadena alimentária.

Todas estas variedades de maíz transgénico serán cosechadas a finales de este año y pasaran a la cadena alimentária sin que las autoridades hagan nada al respecto. Por lo tanto, exigimos la retirada inmediata de todas las variedades transgénicas y la aplicación de sanciones legales a las multinacionales que han estado comercializando variedades MG no autorizadas.

Para más información:

Assemblea Pagesa de Catalunya: Alex García 973447298

Greenpeace: Juan Felipe Carrasco: 91 444 14 00 ó 626998244 Prensa de Greenpeace: Marta Rodríguez, 91 444 14 00 ó 660 47 12 67


10 razones para decir NO a los transgénicos
 

Los promotores de los transgénicos (organismos genéticamente transformados = OGT), prometen que éstos serán más nutritivos, aumentarán las cosechas y disminuirán el uso de químicos, y por ello, son la solución para el hambre en el mundo. Deberíamos, nos dicen, aceptar los riesgos que conllevan, ya que todas las tecnologías tienen riesgos y siempre hay quienes no comprenden la ciencia y se resisten a los cambios.

La realidad de los transgénicos nos muestra que no cumplen con ninguna de estas promesas. Por el contrario, producen menos, usan más químicos, generan nuevos problemas ambientales y de salud, crean más desempleo y marginación, concentran la propiedad de la tierra, contaminan cultivos esenciales de las economías y las culturas, como el maíz, aumentan la dependencia económica y son un atentado a la soberanía.

1. La ingeniería genética se basa en más incertidumbres que conocimientos

Los transgénicos son organismos a los que se les ha insertado material genético, generalmente de otras especies, por métodos que jamás podrían ocurrir en la naturaleza.

Estudios recientes, aparecidos en publicaciones científicas1 postulan que los dogmas centrales de la genética desde la década de 1950, podrían estar fundamentalmente equivocados. Lo grave es que sobre este dogma central ¿equivocado? se están produciendo a gran escala organismos transgénicos que van a parar a nuestros alimentos, medicinas y a la biodiversidad circundante.

La tecnología de la ingeniería genética tiene tantas incertidumbres y efectos colaterales impredecibles, que no podría llamarse ingeniería ni tecnología. Es como construir un puente tirando bloques de una orilla a la otra, esperando que caigan en el lugar correcto. Durante el proceso aparecen todo tipo de efectos inesperados y los dueños de esta obra, aseguran que no hay evidencias de que tengan impactos negativos sobre la salud o el medio ambiente, y que los que los cuestionan no son científicos. La realidad es peor, porque los transgénicos no son inertes, sino organismos vivos que se reproducen en el ambiente, fuera de control de los que los han creado.

2. Conllevan riesgos para la salud

Si usted fuera a una tienda y viera un anuncio de galletas que dice "no hay pruebas de que sean malas para la salud", ¿las compraría? Yo no. Y creo que nadie más. Por supuesto, la industria biotecnológica no está buscando estas pruebas. Científicos independientes, como el Dr. Terje Traavik de Noruega, han encontrado en 2004 resultados alarmantes: alergias en campesinos debido a que inhalaron polen de maíz transgénico2.

Pero la verdadera Caja de Pandora, son los efectos impredecibles: ni los que construyen transgénicos saben qué efectos pueden tener en la salud humana y animal, al recombinarse, por ejemplo, con nuestras propias bacterias o ante la posibilidad de que nuestros órganos incorporen parte de estos transgénicos, como ya ha sucedido en pulmones, hígado y riñones de ratas y conejos.3

3. Tienen impactos sobre el medioambiente y los cultivos

No hay casi estudios sobre los impactos en los cultivos y en el medioambiente. Sin embargo, es claro y tristemente demostrado con la contaminación transgénica del maíz en México, que una vez que los transgénicos sean liberados, contaminarán los demás cultivos, por polen, viento e insectos. Los cultivos insecticidas pueden afectar a otras especies que no son plaga de los cultivos,tal como se comprobó que el polen de maíz Bt afecta a las mariposas Monarca-- y en países de gran biodiversidad, los riesgos se multiplican.

En varias de las plantas de maíz contaminadas que se han descubierto en México, se notaron deformaciones.

4. No solucionan el hambre en el mundo: la aumentan

Según los promotores de los transgénicos, deberíamos aceptar todos estos riesgos, porque necesitamos más alimentos para la creciente población mundial. Pero la producción de alimentos no es la causa del hambre en el mundo. Actualmente se producen el equivalente a 3,500 calorías diarias por habitante del planeta: cerca de 2 kilos diarios de alimentos por persona, lo suficiente para hacernos a todos obesos.4 El hambre en el mundo no es un problema tecnológico. Es un problema de injusticia social y desequilibrio en la distribución de los alimentos y la tierra para sembrarlos. Los transgénicos aumentan estos problemas.

5. Cuestan más, rinden menos, usan más químicos

Desde que Estados Unidos comenzó con los transgénicos en 1996, el uso de agroquímicos aumentó en 23 millones de kilos.

Los cultivos transgénicos también producen menos. El cultivo más extendido, que es la soya tolerante a herbicidas (61% del volumen de transgénicos en el mundo) produce entre de 5 a 10% menos que la soya no transgénica.5

Las semillas transgénicas son más caras que las convencionales. Esto hace que en algunos casos, aún cuando provisoriamente haya un pequeño aumento de producción, éste no compensa el gasto extra en semilla. La industria biotecnológica arguye que esto no puede ser verdad (¡aunque lo sea!), porque entonces los agricultores estadunidenses no usarían estas semillas. Lo cierto es que la mayoría no pueden elegir, ya no tienen sus propias semillas, hay falta de opciones en el mercado y tienen fuertes ataduras con las multinacionales semilleras.

6. Son un ataque a la soberanía

Prácticamente todos los cultivos transgénicos en el mundo están en manos de cinco empresas transnacionales. Son Monsanto, Syngenta (Novartis + AstraZeneca), Dupont, Bayer (Aventis) y Dow. Monsanto sola controla más de 90% de las ventas de agrotransgénicos. Las mismas empresas controlan la venta de semillas y son las mayores productoras de agrotóxicos.6 Lo cual explica porqué más de las tres cuartas partes de los transgénicos que se producen en realidad --no en la propaganda-- son tolerantes a herbicidas y aumentan el uso neto de agrotóxicos.

Aceptar la producción de transgénicos significa entregar a los agricultores, de manos atadas, a las pocas transnacionales que dominan el negocio y enajenar la soberanía alimentaria de los países.

7. Privatizan la vida

Todos los transgénicos están patentados, la mayoría en manos de las mismas empresas que los producen. Esto significa un atentado ético, en tanto son patentes sobre seres vivos, y además son una violación flagrante a los llamados "Derechos de los Agricultores" reconocidos en Naciones Unidas como el derecho de todos los agricultores a guardar su semilla para la próxima cosecha. Las patenten impiden esto y obligan a los agricultores a comprar semillas nuevas cada año. Si no lo hacen, se convierten en delicuentes. Las empresas multinacionales de transgénicos tienen iniciados cientos de juicios a campesinos de Norteamérica, por "uso indebido de patente".

8. Lo que viene: semillas suicidas y cultivos tóxicos

La próxima generación de transgénicos incluye cultivos manipulados para producir sustancias no comestibles como plásticos, espermicidas, abortivos, vacunas. En Estados Unidos hay más de 300 experimentos secretos (pero legales) de producción transgénica de sustancias no comestibles en cultivos: fundamentalmente en maíz. Se nombra la producción de vacunas en plantas como si esto fuera algo positivo: ¿pero qué sucedería con estos farmacultivos si se colaran inadvertidamente en la cadena alimentaria? La mayoría de nosotros ha sido vacunado contra algunas enfermedades -¿pero se vacunaría usted todos los días? ¿qué efectos tendría esto?. Ya se han producido escapes accidentales de estos cultivos.

En México, la siembra de maíz transgénico está prohibida y sin embargo desde el 2001 se ha encontrado contaminación del maíz campesino en varios estados de la república, al Norte, Centro y Sur del país7. ¿Cómo sabremos que no sucederá con estos maíces? ¿Quién lo va a controlar, si las propias autoridades de la Secretaría de Agricultura firmaron en noviembre del 2003 un acuerdo con Estados Unidos y Canadá que les autoriza hasta un cinco por ciento de contaminación transgénica en cada cargamento de maíz importado que entra a México?

Las empresas que producen transgénicos están desarrollando diversos tipos de la tecnología "Terminator", para hacer semillas "suicidas" y obligar a comprarlas para cada siembra.

9. La coexistencia no es posible ni el control tampoco

Tarde o temprano, los cultivos transgénicos contaminarán todos los demás y llegarán al consumo, sea en los campos o en el proceso post-cosecha. Según un informe de febrero 2004 de la Unión de Científicos Preocupados de Estados Unidos, un mínimo de 50 por ciento de las semillas de maíz y soya, de ese país que no eran transgénicas, están contaminadas. El New York Times (1-3-04) comentó sobre esto "Contaminar las variedades de cultivos tradicionales es contaminar el reservorio genético de las plantas de las que ha dependido la humanidad en gran parte de su historia. (...) El ejemplo más grave es la contaminación del maíz en México. La escala del experimento en el que se ha embarcado a este país --y los efectos potenciales sobre el medio ambiente, la cadena alimentaria y la pureza de las semillas tradicionales-- demanda vigilancia en la misma escala".

Para detectar si hay transgénicos, dependemos de que la propia empresa que los produce nos entregue la información, cosa que son renuentes a hacer, y por la que ponen altos costos que cargan a las víctimas de la contaminación. "Casualmente", luego de que se han sucedido los escándalos de contaminación, se ha hecho cada vez más difícil detectarlos.8

10. Ataque al corazón de las culturas

La contaminación del maíz en México, su centro de origen, concentra todos los problemas que describimos hasta aquí, pero además es un ataque violento al corazón mismo de las culturas mexicanas: a su vasta cultura culinaria y los mil usos que se le dan al maíz, a sus economías campesinas, a las bases de la autonomía indígena. Con esta guerra biológica al maíz tradicional, las transnacionales podrían apropiarse y privatizar este tesoro milenario y colectivo de los mesoamericanos, obligando a los creadores del maíz a pagar para seguir usándolo en el futuro.

Las empresas multinacionales productoras y distribuidoras de transgénicos, así como los que favorecen las importaciones de maíz OGT, los que quieren levantar la moratoria que impide sembrar maíz OGT, o aprobar una ley de bioseguridad para legalizarlos, asumen una inmensa deuda histórica que los pueblos de México no van a permitir ni olvidar. Aldo González zapoteco de Oaxaca, resume: "...somos herederos de una gran riqueza que no se mide en dinero y de la que hoy quieren despojarnos: no es tiempo de pedir limosnas al agresor. Cada uno de los indígenas y campesinos sabemos de la contaminación por transgénicos de nuestros maíces y decimos con orgullo: siembro y sembraré las semillas que nuestros abuelos nos heredaron y cuidaré que mis hijos, sus hijos y los hijos de sus hijos las sigan cultivando. (...) No permitiré que maten el maíz, nuestro maíz morirá el día en que muera el sol".

Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo etc, http://www.etcgroup.org


1 Wayt Gibbs,W, "The Unseen Genome" en Scientific American, noviembre 2003. Ver también grain, "Blinded by the Gene", en Seedling, Setiembre 2003, www.grain.org

2 Ribeiro, Silvia, "Transgénicos, salud y contaminación" en La Jornada, México, 20-03-2004

3 New Health Dangers of Genetically Modified Food Discovered, Boletín de prensa del Institute for Responsible Technology, citando los estudios de Terje Traavik, del Norwegian Institute for Gene Ecology, Malasia, 24-02-2004

4 Moore Lappé. F, Collins J y Rosset Peter, World Hunger: 12 Myths, Food First Books, Estados Unidos, Oct. 1998.

5 Benbrook, Charles, Tiempos problemáticos en medio del éxito comercial de la soja Roundup Ready, Northwest Science and Environmental Policy Center, AgBioTech InfoNet, Technical Paper # 4, Estados Unidos, 2001. http://www.biodiversidadla.org/article/view/997

6 Grupo etc, etc Communiqué # 82: Oligopolio sa, Nov/Dic 2003, http://www.etcgroup.org/article.asp?newsid=441

7 Contaminación del maíz en México: mucho más grave. Boletín de prensa colectivo de comunidades indígenas y campesinas de Oaxaca, Puebla, Chihuahua, Veracruz, ceccam, cenami, Grupo etc, casifop, unosjo, ajagi, Oct 2003

8 Heinemann, Jack A. gm Corn in New Zealand: a case study in detecting purposeful and accidental contamination of food. Ponencia en el seminario científico para delegados al Protocolo Internacional de Cratagena sobre Bioseguridad de la Red del Tercer Mundo y el Institute de Gene Ecology, Malasia, 22-02-2004

http://bioseguridad.blogspot.com/

 

Transgénicos, amenaza para los bebés


Un nuevo estudio científico mostró que más de la mitad de las crías de ratas de laboratorio cuyas madres fueron alimentadas con soya transgénica durante la gestación murieron en las tres primeras semanas de vida. Esto significa un promedio seis veces más alto que otras ratas que recibieron alimentación normal.
Silvia Ribeiro [24.01.2006 14:50]   


Un nuevo estudio científico mostró que más de la mitad de las crías de ratas de laboratorio cuyas madres fueron alimentadas con soya transgénica durante la gestación murieron en las tres primeras semanas de vida. Esto significa un promedio seis veces más alto que otras ratas que recibieron alimentación normal.

La noticia fue difundida el 8 de enero pasado en el diario británico The Independent, que meses antes también entregó al público un informe secreto del gigante biotecnológico Monsanto, el cual mostraba que ratas alimentadas con maíz transgénico de esa compañía habían sufrido cambios en sus órganos internos, indicando posibles daños al sistema inmunológico.

El nuevo estudio, que se estima es el primero en investigar los efectos de los transgénicos en fetos y crías, está a cargo de la doctora Irina Ermakova, investigadora del Instituto de Neurofisiología de la Academia de Ciencias de Rusia. El experimento consistió en agregar harina de soya transgénica resistente al herbicida glifosato (conocido como soya RR de la empresa Monsanto) a la alimentación de un grupo de ratas hembras, dos semanas antes, durante la gestación y la lactancia. Otro grupo de ratas recibió harina de soya no transgénica y un tercer grupo no recibió soya durante el mismo periodo. Ermakova encontró que 36 por ciento de las crías del grupo alimentado con transgénicos sufrían de peso severamente inferior a lo normal, comparado con 6 por ciento en los otros grupos. Pero lo más alarmante fue que 55.6 por ciento de las crías del grupo alimentado con soya transgénica murieron en las primeras tres semanas, comparadas con 9 por ciento de las crías del grupo alimentado con soya normal, y 6.8 por ciento en el que no recibió soya.

La doctora Ermakova declaró a The Independent que "la morfología y la estructura bioquímica de las ratas es similar a la de los humanos, lo que hace que estos resultados sean muy alarmantes... Indican que podrían existir riesgos para las madres y sus bebés".

En noviembre de 2005, el centro de investigación científica más importante de Australia, Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation (CSIRO), abandonó un proyecto de diez años y 2 millones de dólares para crear chícharos (arvejas) transgénicos, luego de que la experimentación en ratas mostró una reacción alérgica que consideraron podría implicar serios riesgos para el consumo humano.

El caso es muy significativo, porque al chícharo se le habían insertado genes de un frijol cuyo consumo como tal no produce alergias. La combinación tenía por objetivo hacer los chícharos resistentes a los ataques de gorgojos. Según los investigadores del CSIRO, los genes de frijol insertados en los chícharos se expresaron de manera sutilmente distinta, lo cual desencadenó la reacción alérgica. Esto muestra una vez más lo que muchos científicos sospechan, pero casi nadie recibe fondos para investigar: la transferencia de genes crea proteínas similares, pero con pequeñísimas diferencias que tienen efectos en los organismos vivos, muy distintos de las proteínas originales. Actualmente, ni la soya ni el maíz transgénico que se comercializan pasan por este tipo de pruebas en animales, que solamente se aplican cuando se trata de transgénicos de uso médico.

Paul Foster, de la Universidad Nacional de Australia en Canberra, quien dirigió el equipo de evaluación inmunológica de los chícharos, alimentó ratones con los chícharos transgénicos, notando una reacción alérgica inesperada. También expusieron ratones a esa proteína transgénica purificada, inyectándola en las vías sanguíneas y a través de inhalación. Los ratones inyectados mostraron hipersensibilidad en la piel, y los que la inhalaron sufrieron inflamación y daños pulmonares.

Paradójicamente, mientras van aumentando las evidencias de que los transgénicos tendrían impactos importantes en la salud de los consumidores, Monsanto, principal productora de transgénicos del mundo, anuncia que ha tenido resultados económicos extraordinarios. Y según las estadísticas de las empresas productoras de transgénicos, en 2005 estos cultivos se habían expandido a más de 400 millones de hectáreas en el mundo.

Lo que estas empresas no dicen es que esta expansión tóxica se produce con el ocultamiento de datos reales sobre los cultivos transgénicos: pueden causar daños a la salud, rinden menos, usan más químicos y son mucho más caros que los cultivos convencionales. A esto se agrega que los cultivos campesinos contaminados por éstos, como el maíz, sufren deformaciones y quién sabe qué más en los próximos años.

Es altamente probable que el maíz y la soya transgénica que se han colado en nuestra alimentación produzcan alergias y otros daños a la salud. No lo podemos saber, porque, además de que las empresas han saboteado con éxito el que sean etiquetados, las regulaciones para liberarlos al consumo o para cultivarlos no exigen el tipo de pruebas que los estudios científicos han aplicado en los casos referidos.

No es necesario que un producto sea bueno, en ningún sentido, para llegar al mercado. Alcanza con el poder de las trasnacionales para pagar propaganda mentirosa y comprar gobiernos y legisladores corruptos.

24 de enero de 2006
/La Jornada

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